Antecedentes
La autoría del descubrimiento del HIV generó una polémica de dimensiones mayúsculas, pues en 1983 Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París, publica en Science el aislamiento de un nuevo virus que probablemente sería el causante del SIDA. En abril de 1984, Robert Gallo anunciaría el descubrimiento del virus HTVL-3, como probable causa del SIDA, lo que ocurrió –según se sabría después- a raíz de que el equipo de Montagnier prestó sus muestras a Gallo, quien ayudaría en el aislamiento del nuevo virus a partir de las técnicas que su grupo venía trabajando.
En este debate no se trataba solamente de compartir el honor del descubrimiento, sino, además, las ganancias derivadas de la patente de la prueba diagnóstica. En 1987, el presidente estadounidense Ronald Reagan y el ministro francés Jacques Chirac, acuerdan que los grupos de investigación de ambos países, compartan la titularidad del descubrimiento del virus y los ingresos por la prueba diagnóstica. En 1991, Robert Gallo renunció a la paternidad del aislamiento del virus, reconociendo que sus muestras pudieron haberse contaminado con las muestras del Instituto Pasteur, de manera involuntaria. Esta declaración le hizo acreedor a sospechas de comportamiento poco ético. Gallo sería investigado por los Institutos Nacionales de Salud para determinar su responsabilidad en faltas a la ética científica. En opinión de Montagnier, la investigación debía esclarecer si la contaminación que Gallo aducía había sido involuntaria o intencionalmente ejecutada. Antes de que los Institutos Nacionales de Salud pudieran emitir cualquier fallo, en 1995, Gallo decide hacerse cargo de un importante centro de investigación virológica en la Universidad de Maryland, donde hasta el momento labora.
Justo el año (1987) en que Francia y Estados Unidos firman la titularidad del descubrimiento del virus, Peter Deusberg, un reconocido biólogo molecular de origen alemán, miembro de la Academia Nacional de Ciencias en EUA, lanza por primera vez su refutación a la teoría sobre el HIV como causa del SIDA, en el Journal of Cancer Research. Deusberg era más conocido por el descubrimiento de los oncogenes (lo que le valió el premio Nobel) y el mapeo de la estructura genética de los Retrovirus.Considerado como la persona más conocedora de los Retrovirus, Deusberg se preguntó en aquéllos años cómo el HIV, un virus latente e inactivo podría matar billones de células cuando eran infectadas solo unas pocas. Cómo podría ser la causa de una enfermedad mortal cuando escasamente podría ser aislado en pacientes en los últimos estadios de la enfermedad. Cómo podía haber pacientes con SIDA, sin rastro de HIV. Y por qué no se había generado un modelo animal de infección por HIV, cuando se inocularon animales de laboratorio y ninguno desarrolló SIDA. Preguntas con las que pone en duda el cumplimiento de los postulados de Koch para las enfermedades infecciosas (propuestos muchos años antes de que se conociera la existencia de los virus, por Roberto Koch, quien descubriera el bacilo de la tuberculosis), en el caso del VIH.
Deusberg concluiría que el virus, lejos de ser mortal, es inofensivo. La primera respuesta por parte de la comunidad científica a la teoría de Deusberg fue el silencio. Robert Gallo declaró que tales postulados eran ridículos, por lo que no valía la pena gastar tiempo en refutarlos y contestar con una crítica al editor del Journal of Cancer Research. El resto de la comunidad científica solamente ignoró a Deusberg.
Para 1990, el gobierno norteamericano decide, a través de un comité, retirarle a Deusberg su financiamiento anual de 350,000 dólares, una vez que su último proyecto terminara, es decir, en 1992. Deusberg apela al comité, entre quienes se encuentran los doctores Robert Gallo y Dani Bolognesi, siendo este último quien patentara la prueba de anticuerpos anti-HIV. La apelación fue rechazada.
Un grupo de destacados científicos provenientes de varios países, se aglutina en torno a los postulados de Deusberg, formando el denominado Grupo para la Reevaluación de la Hipótesis HIV-SIDA, entre quienes figura, irónicamente, Kary Mullis, inventor de la técnica de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa, por sus siglas en inglés), usada virtualmente en cada estudio de VIH. Mullis declaró acerca de esto que tal prueba, si bien hace más fácil ver que ciertas personas están infectadas con VIH, y decaen con síntomas de SIDA, PCR no responde a la pregunta de si es el VIH la causa.
Uno de los argumentos centrales de la teoría de Deusberg y sus seguidores fue precisamente la falta de correlación entre la presencia del VIH y el estadio clínico de la enfermedad. Por otro lado, se cuestionaron las capacidades atribuidas al virus. Harvey Bialy, editor de la revista científica Bio/Technology, dijo: “El VIH es un retrovirus ordinario. No hay nada en este virus que sea único. Cada cosa que es descubierta sobre el VIH, tiene un análogo en otros retrovirus que no causan SIDA. El VIH sólo contiene una pequeña pieza de información genética que lo distingue. No hay forma de que pueda hacer todas las elaboradas cosas que dicen que hace” (Spin, Junio de 1992).
Para Deusberg, la teoría del VIH causante del SIDA fue resultado de la premura con que los Institutos Nacionales de Salud urgieron a los científicos a encontrar un agente causal para la epidemia que hacía estragos en Estados Unidos, y a la inversión millonaria en tales investigaciones, por lo que esta respuesta más bien fue políticamente correcta, antes que “una verdad científica”. Tanto Deusberg como el Grupo para la Reevaluación de la Hipótesis VIH-SIDA cuestionan lo que han llamado la “industria del SIDA” que, al igual que la de cáncer hizo, ha excluido cualquier cosa que disienta del punto de vista ortodoxo, rehusándose a financiar cualquier investigación alternativa.
En entrevista publicada por la revista Spin en 1993, Deusberg es señalado como el “hereje del establishment médico”, el “Galileo del siglo XX”, calificativos que dieron cuenta en su momento de la importancia de la polémica generada en torno al agente causal del SIDA, dentro y fuera de los medios científicos.
Después de la tempestad siguió la calma. Tras algunos años de calma, ¿por qué se renueva esta discusión que había quedado casi enterrada bajo la apabullante evidencia de los nuevos antivirales (inhibidores de proteasa), así como el desarrollo de las técnicas para cuantificar la carga viral, difundidos a partir de 1996?. Esta renovación reúne dos circunstancias: la proximidad de la 13ª. Conferencia Mundial de SIDA en Sudáfrica, y el cuestionamiento a las autoridades sudafricanas por su negativa a financiar profilaxis con AZT para evitar, por lo menos, la transmisión perinatal del virus, en un país con una prevalencia altísima. El gobierno sudafricano actualmente argumenta que no puede poner el AZT al alcance de todas las mujeres embarazadas debido a que no se ha probado su seguridad en esta población y teme por los efectos a corto y largo plazo.
¿Cuáles son las implicaciones de los postulados de Deusberg? ¿Por qué es considerada una teoría peligrosa?Pareciera la de Deusberg una teoría que explica de manera fragmentaria el desarrollo de SIDA, según una gama de características y comportamientos de los afectados, que se antojan segregacionistas. Sus implicaciones son de orden moral, ético, político, económico y social. Para este investigador, las causas del SIDA varían por grupos y regiones geográficas. El SIDA en América y Europa resulta del uso de drogas recreacionales y antivirales; en Africa, es causado por la malnutrición proteica, sanidad deficiente e infecciones parasitarias; los hemofílicos desarrollan SIDA debido al uso de factor VIII contaminado. En el caso de la transmisión sexual, postula la existencia de uno o varios microorganismos a los que se es más susceptible en función del número de parejas, lo que explicaría por qué se infectan más los hombres que tienen sexo con hombres. Para el caso de las mujeres infectadas, asocia la infección al uso de drogas intravenosas que se encontró en el 75% de casos en Estados Unidos en tal época (1993), y no encuentra explicación para el resto, ya que tampoco la atribuye a transmisión sexual. Con tales argumentos, minimiza la vía de transmisión heterosexual y especialmente la magnitud de la epidemia entre las mujeres.
De las ideas de Dusberg se han colgado otras teorías acerca del origen del VIH, en donde resaltan aquéllas que suponen la creación del VIH como parte de una conspiración para el exterminio de grupos y razas “indeseables” para los intereses de algunos países। La respuesta por parte de los grupos y razas blanco de la supuesta conspiración, ha sido la desconfianza en las medidas preventivas, alentando las prácticas reconocidas como de riesgo। Ejemplo de ello es el estudio conducido por Sandra Crouse Quinn en Estados Unidos, en 1995, consistente en una encuesta entre negros miembros de una iglesia। Ella encuentra que aquellos sujetos que creen que el gobierno creó el VIH con una idea genocida hacia los negros, era menos probable que se hicieran la prueba, menos probable que usaran condón y menos probable que participaran en estudios clínicos.Los adolescentes –al menos en Estados Unidos- se han visto influenciados por los postulados de Deusberg, así como por las teorías conspiratorias, y algunos han declinado de las prácticas de sexo protegido, confiando en que un científico de la talla de Deusberg se muestra despreocupado por la relación entre VIH y SIDA.El impacto que las propuestas de Deusberg han tenido, se verificó cuando, en 1990, publica su artículo titulado “¿Es el virus del SIDA ciencia-ficción?”, en Policy Review, a raíz del cual la revista recibió la mayor cantidad de cartas que jamás se hubieran enviado a un editor en la historia de las revistas especializadas, con motivo de un artículo. El debate continúa. La 13ª. Conferencia Internacional de SIDA en Sudáfrica será el próximo escenario.
http://www.salud.gob.mx/conasida/herejes/herejes.html